Análisis de Entorno y Evaluación de Riesgo en el contexto político, social, económico de Latinoamérica.

@APIntegra

viernes, 15 de julio de 2016

La Sumisión de Voluntades

La ideología totalitaria del Líder "Supremo" al ser interiorizada, sustituye el anterior sistema de valores
Por Aura Palermo
“Cristo no podía nacer en cuna rica, no hubiese sido él. Tenía que ser un niño pobre como hemos sido nosotros; tenía que ser un joven pobre; tenía que vivir entre los pobres para poder ser el Cristo Redentor de los pobres y del mundo… Cada día creo más en la idea de Cristo y en su ejemplo. “Lo que Cristo anunció, el reino de la paz, el amor y la igualdad, eso se llama socialismo”.
Hugo Chávez
¿Las Conquistas sociales o la conquista de la sociedad?
 Para mentes siniestras que trabajan para el mal como lo son la de de Hitler y Fidel Castro para transformar no solo son suficientes los hechos lo que se debe transformar es al Hombre.
 En la sociedad actual, en la que el control de los ciudadanos, coercitivo o no, se halla más perfeccionado que en ningún otro momento de la historia de la Humanidad, es importante que sepamos diferenciar a los “malos gobiernos”, de los gobiernos del mal. Su problema no es de la gestión y estructura del poder político, es todo un sistema complejo que se despliega en todos los ámbitos del ser humano a nivel social, cultural, económico, de su pensamiento y hasta espiritual, porque su objetivo es el control absoluto del hombre anulando su libertad de identidad y voluntad.
 Esto se desarrolla de la mano de la maquinaria ideológica de un partido único que rinde culto al “Líder Supremo”, al falso Mesías que promete un mundo mejor, la salvación, el “hombre nuevo”, la tierra prometida bajo un tipo de cultura y representaciones simbólicas que lleven al rebaño a la sumisión. 
Las ideologías totalitarias funcionan como sectas destructivas, en otras palabras, son un sistema que desbarata la identidad del individuo: sus creencias, su comportamiento, los procesos de pensamiento y las emociones, que constituyen un patrón definitivo formado por la familia, la educación, las amistades y, lo que es más importante, las cosas elegidas libremente por la persona, son sustituidas por otra identidad: una identidad “artificial” como mecanismo de sumisión para el control social.
En los regímenes totalitarios de Hitler, Mao, de Fidel Castro y su creación mas reciente, el Socialismo del Siglo XXI de la mano de Hugo Chávez Frías, el control mental es un proceso social, reforzado por el entorno, que debe llevar a la masa a despojarse de su vieja identidad y apegarse a una nueva, la de “El Hombre Nuevo”.
Es por ello que cualquier realidad que pudiera recordarle su identidad original, durante estos 17 años se viene reemplazando, cualquier cosa susceptible de confirmar su anterior forma de ser, es apartada para su destrucción paulatina, y sustituida por la realidad del grupo. Aun en los casos de los individuos que al principio sólo simulen aceptarla, la “nueva realidad” tarde o temprano les llegará.
La ideología totalitaria del Líder “Supremo” al ser interiorizada, sustituye el anterior sistema de valores, este proceso puede ser activado en unas pocas horas, pero habitualmente necesita días o semanas, y hasta años, para consolidarse.
El control mental o «reforma del pensamiento», desde luego, puede encarnarse bajo la apariencia de seres amistosos, carismáticos y bondadosos, de forma que el sujeto no está tan a la defensiva, de esta forma el nuevo sistema de “valores”, es interiorizado en la estructura de una nueva identidad “Chavista, Bolivariana, Cristiana” que no es otra cosa que Castrista.
 La manipulación de la conciencia equivale al origen del mal.
 En este artículo me referiré a la hipnosis no en su acepción clásica de un estado focalizado de atención, en donde se experimenta pérdida de conciencia durante, o de memoria después del trance. En este caso al hablar de hipnosis trataré de un fenómeno colectivo -hipnosis colectiva- semejante más al de un enamoramiento obnubilado y terco, en donde se obtiene una alteración duradera de la conciencia que permite a la masa actuar, incluso en contra de sus intereses, ya que debilita su capacidad de pensar y comprender con independencia. Para el hipnotizado en estos casos, la percepción del mundo, incluso de un mundo invisible ante los hechos, se vuelve real.
A partir del Siglo XX, se han desarrollado diversos métodos de control hipnótico-subconsciente artificialmente inducido, métodos propagandísticos de control mental y de eliminación de complejos éticos, que producen como mínimo una indiferencia cómplice hacia los demás y a nosotros mismos.
En el control mental no necesariamente, hay abuso físico, los “procedimientos hipnóticos” de hecho se combinan con los de dinámica de grupo, para conseguir un fuerte efecto de adoctrinamiento y culto, el cual lo podemos observar tanto en el Chavismo como en la MUD. Donde la sinergia perfecta entre ambos, permite la retroalimentación positiva del Proyecto Nacional Simón Bolívar (PNSB), necesaria para su implantación sin encontrar ninguna resistencia seria que pueda ponerlo en peligro.
El individuo es engañado y manipulado sin amenaza directa, pero si indirecta y subjetiva, para que acepte las alternativas ordenadas. A diferencia del lavado de cerebro que puede implicar alguna forma de violencia. Estos procedimientos hipnóticos, combinados con los de dinámica de grupo, obtienen un fuerte y consolidado adoctrinamiento al culto de la ideología totalitarista como religión, y a su “Líder Supremo”, al punto que el “Candidato Eterno” de la oposición oficial, imita penosamente al líder de la revolución chavista/castrista, reforzando su imagen redentora, como la de “Cristo en la tierra”.
Es así como este sistema de valores, se interioriza en la nueva identidad: la identidad del “Hombre Nuevo” a la imagen y semejanza del “Líder Supremo”, sin sospechar que cuando sea el momento oportuno, los diablos serán soltados, y la sociedad vivirá los fenómenos morbosos más diversos, superando todo tipo de racionalidad, porque el poder del mal es irracionalmente siniestro.
Para alcanzar una plena realización ciudadana, hay que destruir el control social que el castrismo ejerce sobre cada uno de los ciudadanos, mediante sus cultos a la revolución bolivariana o a la oposición oficialista.
El comunismo una “religión” que rinde tributo al Mal.  Una secta destructiva de las sociedades

El comunismo ha sido uno de los más poderosos movimientos políticos e intelectuales del mundo contemporáneo, capaz de suscitar una amplia esperanza colectiva en la posibilidad de crear una sociedad más justa.  El mundo catalogó la caída del muro de Berlín (1989) y la implosión de la URSS, como el “acta de defunción” del Comunismo, olvidando que la verdadera lucha por la libertad y la paz, no puede terminar nunca.
Como en toda secta destructiva de sociedades, el comunismo no es solo una ideología (Fe), y un partido (iglesia), para sus seguidores es la construcción científica de la utopía de la “Tierra Prometida”, cuando en realidad, es la reencarnación más terrible del infierno en la tierra, una oscura historia de represión y terror, que ha provocado millones de muertos.
Desenmascarar al régimen chavista-castrista en el terreno neurálgico del control de la sociedad, mediante diversos “métodos de influencia” de la “psicología social marxista”, para moldear y controlar individuos y enteros grupos sociales, contribuiría para colocar la tragedia cubano-venezolana, ante la opinión pública mundial, en su real dimensión “orwelliana”, y denunciar también que esta amenaza, puede perfectamente extenderse a otros países latinoamericanos.


Aura Marina Palermo, es analista de entorno y de evaluación de riesgo, especializada en el contexto político, social y económico de Latinoamérica. En twitter es: @APIntegra

Aura Marina Palermo, es analista de entorno y de evaluación de riesgo, especializada en el contexto político, social y económico de Latinoamérica.
En twitter es: @APIntegra

miércoles, 6 de julio de 2016

Así van a disolver la Asamblea Nacional

05 de Julio 2016
Por Aura Marina Palermo
Los seductores cantos de sirena de aquella mañana del 4 de febrero, donde aquel “por ahora” tenía el siniestro objetivo de un “para siempre”. Esas hipnóticas palabras jamás habrían llegado a los oídos de las masas, sin el apoyo incondicional mediático y financiero, de los amos del valle, de las cúpulas partidistas antiCAPsista, y toda esa “intelectualidad” ficticia que nunca ve, ni ve más allá de sus libritos que se aprendieron caletreadamente en prestigiosas universidades, amen de los monopolios comunicacionales.
Esos son los mismos actores que hoy, después de 17 años de chavismo de bolsillo y oposición de corazón, nos dicen que esto es un mal gobierno, que la improvisación es lo que caracteriza a sus acciones y en consecuencia, esta crisis política, económica y social es producto de la ineptitud de la dirigencia oficialista.
Mientras los demócratas calculan la democracia aritméticamente, los comunistas avanzan geométricamente. La ruta esta trazada ¿Qué haremos los demócratas?
Mientras los demócratas calculan la democracia aritméticamente, los comunistas avanzan geométricamente. La ruta esta trazada ¿Qué haremos los demócratas?
Para las mayorías, este caos que vivimos obedece a la ineptitud de las acciones de un mal gobierno. Sin embargo, valdría la pena abrir la mente, dejar de ser rebaño y preguntarnos si mas bien obedece a una estrategia de poder, y a la declaratoria de guerra al capitalismo, al “imperialismo” y a la democracia, por parte del castrismo en su colonización del territorio venezolano.
Lo primero que debemos tener en cuenta, es que la política puede adoptar la guerra como una extensión más amplia de su acción, parafraseando a Von Clausewitz, por lo tanto demanda el máximo de realismo, porque la culpa de nuestros fracasos no son las trampas del contrincante/enemigo, sino la subestimación y las malas estrategias.
Ya desde los años 90, Chávez le declaró la guerra al modelo capitalista, al imperialismo y a la democracia, lo cual lo podemos vislumbrar entrelineas en su discurso de la Habana de 1994, algo que posteriormente, se confirma y resplandece en la Agenda Alternativa Bolivariana de 1996, donde nos señala que su proyecto político consiste, no solo en  la reestructuración del Estado, sino de todo el sistema político, desde sus fundamentos filosóficos mismos, hasta sus componentes y las relaciones que los regulan. En otras palabras, la Refundición (destrucción) de la Republica, es una acción necesaria para la Refundación (revolución) del Poder Nacional en todas sus facetas.
Es por ello que la primera acción que emprende al tomar posesión y juramentarse ante la “constitución moribunda”, fue convocar a la Constituyente de 1999, para ir hacia la instauración de la Quinta República: la República “Bolivariana”, para ir sembrando las bases del Proyecto de su transición socialista (aunque no saldría del closet para declararse socialista sino unos años después).
La Agenda Alternativa Bolivariana (AAB) y la Constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela, fueron las bases para el despegue hacia el Proyecto Nacional Simón Bolívar, cuyos objetivos se ubican a largo plazo entre 1999 y 2020, dividido en dos etapas: de 1999 al 2009, Etapa de Plata, y del 2010 al 2020, Etapa de Oro, donde el periodo de los años que van del 2006 al 2016 serán para desarrollar la transición al socialismo, para poder dar paso después de la “ruptura histórica”, a la etapa pos capitalista revolucionaria socialista, y así lograr la “democracia” protagónica revolucionaria (idéntica a la castrista).
El Socialismo del Siglo XXI parte de la premisa ideológica de que con las estructuras del Estado venezolano “burgués”, es absolutamente imposible la aplicación del Proyecto Nacional Simón Bolivar.
Es por ello que en su planificación del tránsito al socialismo (2006-2016) resulta imprescindible imponer la total transformación de la actual división y distribución de los poderes públicos, en una nueva geometría del poder: el Estado Comunal/Estado de Misiones.
El Tablero de “Guerra” contra el capitalismo opera estratégicamente de modo muy distinto, mientras los socialistas tienen un tablero de “GO”, los capitalistas creen que están jugando ajedrez…
Piensan anticipadamente sus metas de largo plazo, deciden qué batallas eludir, y cuáles son inevitables, saben cómo controlar y canalizar sus emociones. Cuando se ven obligados a pelear, lo hacen en forma indirecta, de modo que sus manipulaciones son difíciles de rastrear. Es así como pueden sostener su “búsqueda de la paz” como fachada, para el apoyo de la comunidad internacional, sin que la contradicción los afecte en lo más mínimo.
En el segundo plan socialista de la nación (2013-2019), uno de los objetivos a concretar será “desatar la potencia contenida en la Constitución Bolivariana, logrando la irrupción definitiva del nuevo estado social y democrático de las misiones y grandes misiones y el autogobierno en las poblaciones y territorios específicos conformados como comunas…”  ahora ustedes me dirán como encaja allí una Asamblea Nacional de la “derecha adeca burguesa”.
La planificación estratégica del Proyecto Nacional Simón Bolívar, contempla la destrucción de la geometría del poder burgués, para dar paso a la nueva geometría del poder del Estado Socialista del Siglo XX, mediante el Estado Comunal, donde el poder comunal será protagonista de la nueva forma de hacer política, basado en los principios de la estructura de poder del régimen de los hermanos Castro y del Partido Comunista de Cuba.
Esto se viene construyendo desde 1999, mediante la estrategia de la revolución pasiva y el injerto socialista, en donde se injerta el estado comunal y la revolución socialista, mientras se convive con el modelo capitalista democrático desplazándolo poco a poco, hasta ir materializando una nueva arquitectura -nueva geometría  del poder- por medio de las estructuras comunales y los consejos presidenciales populares de gobierno, dispuestos en la ley de planificación, y materializados en la ley de los consejos presidenciales populares de gobierno, del 15 de Diciembre del 2015, a pocos días del triunfo electoral de la oposición en las elecciones a la Asamblea Nacional.
Por lo tanto, la disolución de la Asamblea Nacional no solo está planteada, sino que de alguna forma la estructura que la sustituiría, que sería la Asamblea Nacional del Poder Popular está en construcción desde 1999, en nuestras propias narices.
El grito de guerra para desplazar al poder legislativo adeco-burgués ya fue emitido en medio del caos que implica la etapa prerrevolucionaria, seremos testigos del parto de la Asamblea Nacional del Poder Popular en algún momento.

Aura Marina Palermo, es analista de entorno y de evaluación de riesgo, especializada en el contexto político, social y económico de Latinoamérica.
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