Análisis de Entorno y Evaluación de Riesgo en el contexto político, social, económico de Latinoamérica.

@APIntegra

martes, 22 de marzo de 2016

¿Vuelve el permuta o la ruta es la comuna?



Caracas, 14 de Marzo de 2016

Aura Marina Palermo

No todas las personas están sometidas a los mismos flujos de información, generalmente, se apoyan en ideas o hechos preconcebidos por sus creencias, medios de comunicación, aprendizaje y experiencia, a veces omitiendo información o pequeños detalles por considerar que son de lógica realización, y por lo tanto los dan por “OBVIOS”, sin tener en cuenta que sus contextos reales pueden ser muy diferentes de lo que se cree. Este sentido de lo “lógico”, genera un bloqueo de datos vitales para procesar correctamente la información, reducir errores, y evaluar y minimizar los riesgos.

Esto puede hacer que se desarrolle una matriz de despiste y fragilidad fundamentada en "creencias" y "obvios", lo cual es riesgoso en cualquier escenario pero aun más en un entorno determinado por estrategias "no convencionales" que tienen como objetivo, nada y nada menos, que el cambio de modelo económico de la nación con mayores reservas de petróleo del mundo, y con indicios de lo que pudiera ser una gigantesca reserva de coltán y una gran riqueza en uranio, entre otros minerales geoestratégicos indispensables como punta de lanza para los planes en marcha de empoderamiento regional de la izquierda castrista  latinoamericana, agrupada en lo que se denomina "Socialismo Bolivariano del Siglo XXI".

Por naturaleza tendemos al optimismo, evolutivamente esto nos ha permitido sobrevivir. El escepticismo en cambio, exige esfuerzos de comprensión. Se puede actuar frívola o alocadamente en las cosas pequeñas. Ahora bien, cuando se trata de asuntos importantes como lo es la crisis económica, política y social que vive Venezuela y también Latinoamérica, entonces  en contra de lo que sería nuestra propia naturaleza optimista, debemos echar mano del escepticismo para analizar y poder evaluar los riesgos, aunque por instinto en los momentos más difíciles, nos aferremos a nuestras "creencias" y "obvios". 

Lo cierto, es que del análisis y estudio de la historia viva y el Proyecto Nacional Simón Bolivar (1999-2019), aflora todo lo contrario a lo que suponemos como "obvio", y veamos a que me refiero con ello.
El enemigo del socialismo/bolivarianismo del siglo XXI es el capitalismo, está en los hechos desde la Agenda Alternativa Bolivariana de 1996, Chávez declaró la insubordinación del Estado contra el capitalismo y el inicio de un proceso de cambios en Venezuela, orientado hacia la construcción del Proyecto Nacional Simón Bolivar y el Socialismo Bolivariano del Siglo XXI, en un plazo de 20 años (1999-2019).

Proceso paulatino de cambios que se ha dado bajo la modalidad de Revolución Pasiva -lo que István Mészáros denomina “Injerto Socialista”- el cual sigue como directrices, los objetivos plasmados públicamente en el Primer Plan Socialista de Desarrollo Económico y Social de la Nación 2007/2013, el Proyecto Simón Bolivar y el Segundo Plan Socialista de Desarrollo Económico y Social de la Nación 2013-2019, este último publicado en Gaceta Oficial con el nombre de "Ley del Plan de la Patria", ley donde los objetivos a lograr son:

I.- La refundación de la nación venezolana con los valores y principios más "avanzados de las corrientes humanistas del socialismo" (Nueva Ética Socialista).

II.- Se persigue que todos los ciudadanos vivan en similares condiciones, mediante la construcción de una estructura y modelo social "incluyente productivo, humanista y endógeno" (La Suprema Felicidad Social).

III.- Consolidar la organización social y el "poder originario del individuo" (Democracia Protagónica Revolucionaria).

IV- Eliminación de la división social, estructuras jerárquicas y la satisfacción de las necesidades humanas, por encima de la riqueza subordinada a la reproducción del capital (Modelo Productivo Socialista).

V.- Modificación de la estructura socio-territorial de Venezuela, con el objeto de la articulación interna del modelo productivo al modelo de desarrollo territorial desconcentrado, definido por ejes integradores, regiones-programa, un sistema de ciudades interconectadas y la sustentabilidad ambiental (Nueva Geopolítica Nacional).

VI.-  La riqueza energética del país como estrategia para el "uso soberano" de los recursos con la "integración regional y mundial”, para la consolidación del modelo productivo socialista, la satisfacción propia de necesidades de energía y la generación de inversiones productivas internas (Venezuela Potencia Energética Mundial).

VII.-  Creación de nuevos polos de poder internacional que representen el quiebre de la hegemonía unipolar, en la búsqueda de "justicia social, solidaridad y garantía de paz" (Nueva Geopolítica Internacional).

En el Proyecto Nacional Simón Bolivar/Socialismo Bolivariano del Siglo XXI, no hay espacio para la tolerancia ideológica y política, y mucho menos para el modelo capitalista, porque para la doctrina chavista:

"la base económica de un país capitalista no es democrática, es antidemocrática, es excluyente, y de allí la generación de riqueza y de grandes riquezas para una minoría, una élite, la gran burguesía, los grandes monopolios, y de allí también la generación de la pobreza y la miseria para las grandes mayorías” Jorge Giordani (2014).

De todo esto se deduce, que la convivencia del socialismo bolivariano del siglo XXI con el modelo democrático capitalista es de carácter temporal, y obedece a la etapa de transición a la revolución y el socialismo, que se viene construyendo como ya mencioné, aplicando la estrategia del “injerto socialista”, en donde cada estrategia, maniobra, táctica, acción, medida, decreto, lineamiento, ley ordinaria o habilitante, y ahora, con el decreto de emergencia económica socialista, se avanza en el objetivo de la edificación del socialismo hasta culminar con la destrucción total del modelo de democracia de mercado, para refundar la "Republica Bolivariana Socialista de Venezuela" sometida a un modelo de "Democracia Revolucionaria Socialista" con su "Estado Comunal". 

Como podrán observar, la estrategia de construcción del socialismo en Venezuela no es la convencional de la vía insurreccional y frontal, sino que se ha dado por la vía de una revolución pasiva, y con maniobras y tácticas no convencionales, en donde se le ha permitido avanzar cómodamente con el apoyo, no sólo de las bases, sino gracias a la incapacidad de unas elites políticas, económicas y sociales, que se limitan a catalogarlo todo como "paja socialista", sin advertir que esa aparente “contradicción existencial”, en donde por un lado se habla de socialismo, y por el otro se desata la fiesta del dólar y otros jugosos negocios, es una estrategia política para inducir adicción irremediable a la renta petrolera por parte de la producción nacional, y así ir preparando el terreno para, llegado el momento oportuno de la caída de los precios del petróleo y la "tormenta perfecta" en los mercados globales, dar el salto adelante de transición a la revolución y el socialismo, porque como el propio Chávez anunció:  "Mientras más perfecta es la crisis que padece el capitalismo, más segura y despejada será la vía del socialismo venezolano hacia la independencia y grandeza patria”.

En los considerandos del Decreto de Emergencia Económica Socialista (estado de excepción económico) se expone la crisis estructural del modelo rentista y “la guerra económica y boicot por parte de la burguesía parasitaria”, como justificación para el cambio de modelo de rentista, a productivo socialista, con directriz estratégica referida al numeral IV del Proyecto Nacional Simón Bolivar, ya mencionado, cuyo eje de acción fundamentado en la "eliminación de la división social, estructuras jerárquicas y la satisfacción de las necesidades humanas por encima de la riqueza subordinada a la reproducción del capital" implica que: "El Estado conservará el control total de las actividades productivas que sean de valor estratégico para el desarrollo del país y el desarrollo multilateral y de las necesidades y capacidades productivas del individuo social" y que a su vez el "modo de propiedad de los medios de producción estará mayormente al servicio de los ciudadanos quiénes la tendrán bajo su pertenencia para así construir una producción conscientemente controlada por los productores asociados al servicio de sus fines" categorización esta del régimen de propiedad que ya había quedado plasmada ¡en 1996! en la Agenda Alternativa Bolivariana.

El  modelo  productivo  socialista  que se anuncia, estará  conformado  básicamente  por las empresas de producción social, que constituyen el germen y el camino hacia el   Socialismo  del  Siglo  XXI,  aunque  persistirán empresas  del  Estado y empresas capitalistas privadas (solo bajo régimen de empresa mixta en donde el Estado posea el 51 % de la participación accionaria, y el resto la inversión extranjera, esto como parte de la estrategia de generar espacios para la complementación productiva y comercial con los países aliados y estratégicos).

El objetivo a materializar fundamentado en las directrices del Proyecto Nacional Simón Bolivar, y ahora con los poderes que le confiere a Nicolás Maduro el Decreto de Emergencia Económica Socialista, no es otro que el "Gran Objetivo Histórico" de la Ley del Plan de la Patria que tiene como propósito, continuar construyendo el socialismo bolivariano del siglo XXI, para lo cual el Presidente Nicolás Maduro viene anunciando que para este fin, se crea la Agenda Económica Bolivariana enmarcada en “el nuevo metabolismo de las base productiva del modelo Socialista del Siglo XXI”, engranada con la Agenda Venezuela-Cuba 2016-2030, cuyas metas apuntan a la "democratización" de los  medios de producción, mediante el impulso de nuevas formas de propiedad, colocándolas al servicio de la sociedad y no del capital mediante un modelo de planificación central, en donde el sistema económico comunal jugará un rol protagónico para poder trascender de la acción local al ámbito de lo regional y nacional y así ir construyendo un subsistema de comunas, contrario a la lógica del capital, en donde las zonas económicas especiales serán una variante específica para potenciar y direccionar tensores del desarrollo.

Venezuela y Cuba tienen un rol fundamental en la geopolítica de la región, construyendo un lazo político, económico y social “fuerte y poderoso” para complementarse en el objetivo de la construcción de la “Patria Grande Socialista", de allí que el eje Cuba/Venezuela se replica en Ecuador y Bolivia, alineando sus marcos jurídicos y políticas de Estado en la misma dirección, para unificarse en uno sólo: El Bolivariano del siglo XXI.

En conclusión, la Agenda Económica Bolivariana, es el esquema económico diseñado para romper con el modelo capitalista de forma definitiva, siguiendo un mapa que es el Proyecto Nacional Simón Bolivar en donde la ruta, no es “el permuta”.

Sino la comuna.

Aura Marina Palermo
Análisis de Entorno
http://apconsultinggroupintegra.blogspot.com/
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Referencias:

Pensamientos del Presidente Chávez.  Compilación de Salomón Ref. 9, p. 83

Presidente Chávez: El 4 de Febrero salvó la vida patria y sembró la patria nueva

https://www.youtube.com/watch?v=TW4R5esofGo#t=501

miércoles, 9 de marzo de 2016

EL PODER DEL CAOS

Aura Marina Palermo
Caracas, 9 de marzo de 2016

El chavismo no es un “gobierno malo” sino un gobierno del mal.

Comencemos con lo que está sucediendo en estos instantes : colapso económico, crisis de liderazgo, desórdenes sociales, turbulencia política, perdida de ética y valores, en otras palabras, tenemos una sociedad entera avanzando como "rebaño" en la incertidumbre, rumbo al clímax de la crisis, estado que se puede sintetizar en una sola palabra: Caos.

El caos se nos presenta como inacabado, transitorio, desarrollándose en forma impredecible, como si fuese algo que está a la espera de un desenlace. ¿Cuál? pues sencillamente de que aparezca por fin un orden.

Somos parte del caos, no nos podemos considerar como elementos ajenos, somos una SOCIEDAD CAOTIZÁNDOSE, intentando con dificultad desentrañar los misterios que esconde nuestra anárquica y turbulenta realidad, y es allí cuando viene a la mente la gran interrogante: ¿se trata de improvisación o de planificación con el objeto de llevar al país a una transición? ¿Hacia dónde?

¿No será más bien que nos están aplicando una estrategia mil veces repetida para aprovecharse de nuestra "pereza mental"? pereza por la cual tendemos tanto a subestimar y hasta a burlarnos de las cosas realmente importantes, esas que erradamente acostumbramos llamar "paja socialista", y nos negamos a aceptar que ya tenemos 17 años sobreviviendo con la esperanza de que todo cambie y “se resuelva”, mientras que la revolución y la construcción del socialismo avanzan sin piedad.

Esta situación no solo desconcierta, sino que desespera a la ciudadanía porque ha implicado la destrucción de su sistema de vida, de su seguridad, incluyendo la vulnerabilidad a derechos humanos básicos como lo son el derecho a la vida, la alimentación y la salud.

La ceguera colectiva inducida por el "confort mental" de la opinología y el atosigante marketing político de las campañas electorales, que sólo se ocupan de fabricar líderes ante la supuesta oportunidad que genera la crisis, de sentarse algún día en la silla presidencial, impide que nos planteemos seriamente esta pregunta: ¿y todo este caos no será intencional?

Busquemos respuestas en la "ciencia del caos", una disciplina relativamente nueva, que se conoce como "Caología" y que consiste tal como nos los señala uno de sus pioneros, Mitchell J. Feigembaum, en "el estudio del desorden, del comportamiento irregular de las cosas determinísticas, ésas que sabes cómo se comportan de un instante a otro, y sin embargo, sus movimientos se convierten en algo irregular, errático, y dan la sensación de que se producen al azar. Y en realidad, lo que ocurre es que no suceden por azar".

Para la caología nada es simple, el orden se oculta tras el desorden, lo aleatorio está siempre en acción, lo imprevisible debe ser estudiado y comprendido, para los "caólogos", el azar es determinante en la manifestación de diversos fenómenos y procesos, y sin embargo, éstos no son tan azarosos como aparecen a simple vista.

El desorden, es un reto para el pensamiento, invita a encontrar el orden del desorden, las determinaciones de lo indeterminado, las regularidades de lo irregular. La turbulencia, la desorganización y lo inesperado, son aspectos constitutivos de la realidad, incluso están relacionados con la evolución de la vida sobre el planeta.

"...es bueno recordar que nosotros no llegamos aquí improvisando, sino llegamos como producto de un hecho histórico y de una planificación estratégica... Hace 10 años estábamos entrando en la nueva etapa, después de Yare, después de la prisión…"

Hugo Chávez, 2004
Hablando sobre “La Nueva Etapa”, el “Nuevo Mapa Estratégico”.

Mediante la caología podemos tratar de desentrañar misterios de la construcción de la “Democracia Revolucionaria Socialista” y “La Patria Grande”, enigmas contenidos en el Proyecto Nacional Simón Bolivar (1999-2019), se trata de planes estratégicos a largo plazo que de forma ya alarmante, siguen siendo ignorados por enciclopedistas de la arrogancia que con terquedad, o inconfesable deseo de manipulación de la opinión pública, nos informan que todo es improvisado o fruto de la ineptitud de un mal gobierno..

Con lo anteriormente expuesto me refiero a que el entramado jurídico del Ecosistema Socialista Bolivariano del Siglo XXI que se viene desarrollando, tanto por vía ordinaria como por vía de habilitantes y ahora, mediante el Decreto de Emergencia Económica (DEE) Socialista, no obedece a improvisación alguna. Obedece a la construcción sistemática de un ESTADO COMUNAL y a la “Refundación/Resurrección de la Patria” para poder llegar a una DEMOCRACIA REVOLUCIONARIA SOCIALISTA.

Esto aflora nítidamente, una vez que se estudia la cronología evolutiva de la historia viva y de los proyectos, desde el mismo momento que Hugo Chávez ingresó a la Academia Militar, tal como él mismo lo señala "con un libro de Marx debajo del brazo" (1971) pasando por la implantación en el ejército venezolano de una corriente "bolivariana y nacionalista" y lo que el propio Chávez señaló como el inicio del “ciclo de la Revolución”, secuencia que se inaugura con el "Caracazo", y prosigue con el “trabajo de parto” (según él) del "Por Ahora" (1989),  los "4F Decretos del Nuevo Gobierno" (1992), el "Libro Azul" (1992), “Una Propuesta Alternativa. La UCV al país” (1992), hasta desembocar en los sucesivos estuarios estratégicos de la Agenda Alternativa Bolivariana (1996), el taller de alto nivel "Nuevo Mapa Estratégico - Nueva Etapa" (2004), el “Proyecto Nacional Simón Bolivar - primer plan socialista de desarrollo económico y social de la nación” (2007), la propuesta del candidato Hugo Chávez para la “Gestión Bolivariana Socialista 2013-2019 - Programa de la Patria" y “Golpe de Timón” (2012), el “Plan de la Patria - segundo plan socialista de desarrollo económico y social de la nación, 2013-2019” y su Ley (Maduro, 2013), para finalizar con las “5 Revoluciones para avanzar hacia el socialismo” (2014).

En todas estas etapas encontramos una planificación estratégica y táctica del país a "largo plazo", prevista para ser cocinada a fuego lento en veinte años desde 1999 hasta el 2019, una receta que posee todos los ingredientes para la construcción del “socialismo del siglo XXI” y la doctrina "chavista" es decir, lo que se define como "bolivarianismo del siglo XXI".

Ahora bien, recordemos que Hugo Chávez nunca dio puntada sin dedal, así que pongámonos a pensar el porqué en reiteradas ocasiones, nos señaló que las crisis eran necesarias. Es por ello que a continuación traigo al contexto, un fragmento de su discurso ante la Asamblea Nacional del 15 de enero de 2004:

 "... Lo de Pdvsa era necesario aun cuando nosotros no la generamos. Bueno, no es que no la generamos. ¡Sí la generamos!, porque cuando yo agarré el pito aquel en un Aló Presidente y empecé a botar gente, yo estaba provocando la crisis. Cuando nombré a Gastón Parra Luzardo y aquella nueva junta directiva, pues estábamos provocando la crisis. Ellos respondieron y se presentó el conflicto y aquí estamos hoy. ¡Era necesaria la crisis!". 


El objetivo de esa crisis en PDVSA, aprovechando la situación vivida en el país en los años 2001 y 2002, fue el de permitir la materialización de dos objetivos estratégicos que ya habían quedado claramente plasmados en la Agenda Alternativa Bolivariana de 1996:
 
1.- Control de PDVSA 
2.- Control de cambio

En otras palabras el control político absoluto de la renta petrolera, tanto en la producción como tal como en las divisas que genera.

Unos meses más tarde de la citada alocución ante la Asamblea Nacional, Hugo Chávez expuso lo siguiente en el taller de alto nivel sobre el “Nuevo Mapa Estratégico", realizado el 12 y 13 de Noviembre de 2004 en el Teatro de la Academia Militar:  

"Una revolución avanza en medio de un caos, esa afirmación es uno de mis puntos de apoyo frente a los sentimientos y frustraciones que de cuando en cuando uno tiene. Claro, dentro del caos debe haber un orden, el caos tiene su propio orden, como la corriente de un río. El río choca, se devuelve, pero todo va en un orden. Así son las revoluciones".

Sobre esta “gradualidad caótica pero con orden” también se podría señalar como cita ilustrativa, que en el 2009 Jorge Giordani, el coautor de la Agenda Alternativa Bolivariana y de todos los planes y mapas estratégicos de la revolución (solo excluyendo el tema militar), manifestara que "El socialismo se ha construido a partir de la escasez", y como ejemplo ilustrativo, que ese mismo año se clausurase el mercado de valores, y el control de cambio pasara de ser un control parcial, a un control absoluto, para luego en 2013, con la reforma de la Ley de Ilícitos Cambiarios y la ley del Cencoex-Corpovex, materializarse jurídicamente su ulterior evolución de control absoluto a estatificación del comercio exterior, el cual incluye no solo a las importaciones y exportaciones sino a la inversión extranjera y a la inversión de venezolanos en el extranjero. Norma que por cierto aún las personas no comprenden porque su desarrollo jurídico por ahora no está completado, y su operatividad no tiene alineación con el marco actual (algo que en un futuro no muy lejano se resolverá) razón por la cual todos señalan que son medidas "improvisadas", cuando en realidad están muy bien planificadas como maniobra táctica política, para dar en el momento previsto, el salto adelante a un “modelo productivo socialista antiimperialista y anticapitalista”.

Veamos en esta breve síntesis, la evolución de esta norma cambiaria de alto impacto durante estos 13 años, y hacia donde desembocará eventualmente, basándome en el análisis técnico: 



EL PRÓXIMO PASO: LA PROPIEDAD PRIVADA

"No se plantea eliminar la propiedad privada. ¿Es el comunismo la alternativa? ¡No! No está planteado en este momento, aquí están los grandes rasgos de la Constitución Bolivariana, del modelo económico social, la economía social, la economía humanista, la economía igualitaria. No nos estamos planteando eliminar la propiedad privada, el planteamiento comunista, no. Hasta allá no llegamos. No, nadie sabe lo que ocurrirá en el futuro, el mundo se va moviendo. Pero en este momento sería una locura, quienes se lo plantean no es que están locos, no. No es el momento. En este instante, nosotros, a menos que queramos caer en utopía, debemos plantearnos la creación del nuevo sistema económico. ¡Eso no se hace ni en dos ni en cinco años, sería una mentira!”


"Con nuestra Revolución Bolivariana asistimos al parto del Estado Socialista, que se levanta sobre los restos de aquel Estado Burgués, aún moribundo. Este es el tránsito que hoy experimentamos, el mismo tránsito que estamos obligados a seguir profundizando, si queremos erradicar verdaderamente los signos de la vieja política, centrada en el despilfarro, la corrupción, la burocracia, el ventajismo y la ineficiencia que aún perviven infiltrados en las prácticas actuales".

Hugo Chávez al hablar sobre la “Nueva Etapa” (2004)

Ahora bien si nos vamos a la categorización del régimen de propiedad de la Agenda Alternativa Bolivariana (1996) y al libro Banco Central caso Cuba*, podemos observar que en el primero de forma muy hábil, se señala que la propiedad privada se le respetará a las grandes corporaciones (se refiere a la inversión extranjera para las zonas económicas especiales e inversión nueva de países amigos) mientras que el resto de los sectores, de acuerdo a su importancia estratégica para el modelo político, serán de propiedad estatal o mixta (cuando se hace referencia a “capital mixto” no se refiere a convivencia sector privado y sector público, sino a que el Estado tendrá el 51 % de participación y, dependiendo del sector, la propiedad estará sometida a la figura de empresa de propiedad social sea privada o comunitaria).

Con respecto al control de cambio, no puede caber duda de que ha sido una estrategia muy inteligentemente aplicada, dado que llevó al terreno deseado durante 13 años al empresariado criollo, cebándolo hasta volverlo “adicto”, y este sin evaluar riesgos, cayó en el redil sin salida de pedir más y más divisas, sin darse cuenta que era una maniobra estratégica para poderlo mantener cautivo del sistema y, llegado el momento táctico oportuno, aplicarle nuevamente otras políticas de Estado plasmadas en la Agenda Alternativa Bolivariana (1996).

El momento táctico se presenta con el actual decreto de emergencia económica socialista, como consecuencia de la “guerra económica y la anarquía inflacionaria” y las medidas que se deberán esperar son las siguientes:

1.- Estatificación de las redes de distribución
2.- Estatificación de los medios de producción
3.- Estatificación de la banca privada
4.- Estatificación del comercio exterior.

Esto pareciera no tener ni pies ni cabeza, porque todos nos esperamos medidas en la dirección contraria de apertura y liberalización de la economía, pero si buscamos respuestas aplicando los principios de la caología, y nos ponemos a desentrañar los misterios que se esconden en aquellas frases de Hugo Chávez sobre las "crisis", y la de Jorge Giordani sobre la "escasez,  y en la actualidad, en el Presidente Maduro cuando reiteradamente nos señala que “las crisis son buenas porque generan oportunidades…”, en medio de esta realidad caótica y turbulenta que vivimos, podemos encontrarle un sentido al aparente sinsentido, y entender finalmente, que no se trata de ineptitud ni de improvisación, sino de un plan preciso que lleva años ejecutándose, sin encontrar una seria oposición.



HACIA DONDE VAMOS

Alentar y organizar conflictos innecesarios, crisis económicas y sociales, con el fin de generar una inseguridad ciudadana insoportable: se trata de un caos agobiante e inquietante, que se está aplicando intencionadamente, para romper rigideces y para abrir horizontes. Porque frente al caos permanente convertido en pesadilla sin despertar, se puede oponer el orden, y por desesperación imponerse cualquier orden, el que sea, el desespero conduce a eso frente al tumulto del caos. Ese es el objetivo, y allí es donde radica el amoral poder del caos.

Es por ello que jamás debemos subestimar, que el orden que busca el bolivarianismo del siglo XXI desde hace 17 años con el “injerto socialista”, es la construcción de un nuevo orden socialista, y para ello llegado el momento, deberá destruirse el capitalismo, para así dar inicio a la etapa post-capitalista de la "democracia revolucionaria socialista", en otras palabras, al COMUNISMO.

Todo este "irracional" análisis de entorno, lo traigo a la palestra porque los sucesos extremos deben ser el punto de partida para el estudio, la reflexión y el debate, para la evaluación de riesgos, y no deben tratarse puntualmente como excepciones que hay que ignorar, obviar u ocultar. Recordemos lo que les señalé al principio: este no es un "mal gobierno", es el gobierno del mal.

*Castro Formento, Manuel A. (2010) Teoría y Practica de la Banca Central. El Caso de Cuba. Ediciones Institucionales del BCV.

Aura Marina Palermo
Análisis de Entorno y Evaluación de Riesgo