Análisis de Entorno y Evaluación de Riesgo en el contexto político, social, económico de Latinoamérica.

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viernes, 4 de julio de 2014

Unificación cambiaria, consolidación revolucionaria?

julio 3, 2014 | 5:33 pm

Por: Aura Marina Palermo Royuela
@aurampalermo




El proyecto de la revolución bolivariana nació en 1964 de quienes se encontraban al mando de la lucha guerrillera en la sierra de Falcón: Douglas Bravo y Elías Manuitt, y el control de cambio de la pluma de quien es considerado el ideólogo del 4 de Febrero, Kléber Ramírez, autor de “La IV República” y quien redactó los decretos, nunca aplicados, del 4-F.
Lo primero que debemos tener claro es que el proceso de consolidación del “Proyecto Simón Bolívar ” hoy conocido como “Plan de la Patria” es un proyecto a largo plazo con tiempos definidos en su planificación y tácticas flexibles a la situación, pero todas direccionadas a un punto único: la etapa de consolidación de la revolución que, de acuerdo con Chávez, debería comenzar a partir de 2007, año que nace la Comisión Central de Planificación (cerebro de la revolución) – así fue- y culminará en 2021.
El camino se ha venido construyendo, abriendo primero una trocha normativa. Ha sido desde el primer día que Hugo Chavez Frías tomó el mando en 1999 con la modificación del texto constitucional, y de allí a la fecha, infinitas las gacetas oficiales llenas de decretos, leyes, resoluciones. Han venido preparando poco a poco el terreno del nuevo Estado revolucionario, el cual tiene 15 años de avanzada. Sólo faltan algunos kilómetros para llegar a la consolidación de la misma en el 2021.
En 2003 se materializa el control de cambio, pero sus raíces están plasmadas en las bases programáticas del 4-F, redactadas por Kléber Ramírez y aprobadas por el comando del golpe, un programa nacional de ejecución inmediata. En ese documento en el punto que hace referencia a los aspectos económicos encontramos la primera pieza de este rompecabezas cambiario:
“B.3 Política financiera orientada a facilitar el desarrollo de proyectos viables de la ciudadanía con iniciativas y disponer de medidas concretas que impidan la fuga de divisas. Pechar los capitales de los nacionales en el exterior y declarar como un hecho grave la transferencia de divisas y dinero en general sin autorización previa de las autoridades correspondientes “…….
El mal llamado fallido 4-F, -porque sí cumplió sus objetivos, que no era el de materializar el golpe sino el de iniciar la avanzada a una Patria Grande Revolucionaria- y la primera aparición de un líder salvador de manera sorpresiva -primer cisne negro político de Chávez-.
Ya para 2003, nuevamente consecuencia de un golpe que culminó con el regreso y consolidación del “Comandante Supremo” -segundo cisne negro- nació un control de cambio parcial (2003-2010) bajo la figura de la Comisión de Administración de Divisas — primer cisne cambiario-, quien de modo silente y discreto fue la avanzada del cierre del libre mercado cambiario y de capitales. Ya cumplido sus objetivos iniciales, evolucionó a un control de cambio absoluto con el cierre de las casas de bolsa y creación del Sitme -segundo cisne cambiario-, los primeros pasos a nivel normativo. Pero no en lo operativo la norma era letra muerta para así llevar a las derechas tanto “endógena” como “exógena” y a la “burguesía parasitaria” al terreno deseado -Batalla de Santa Inés- y creando la falsa ilusión de un libre mercado.
El Sitme cumplió su objetivo de manera expedita, de allí que fue rediseñado a un nuevo mecanismo complementario, los Sicad, que no es otra cosa que el racionamiento discrecional de divisas. Sin embargo, la población lo percibe como un mercado libre que solo requiere de convocatorias para suplir las carencias críticas de divisas. Como toda estrategia maquiavélica cada vez que los usuarios creen que el mercado da señales de apertura… la avanzada es al control de cambio absoluto.
Al igual que la avanzada de la revolución política, la revolución económica está entrando en su etapa cumbre. El control de cambio bajo la figura de Cadivi evolucionó, se rediseñó para pasar de controlar las divisas a tener el control absoluto del comercio exterior (importaciones-exportaciones-inversión extranjera-inversión venezolana en el exterior) en dos nuevos entes que tienen un desastre operativo Cencoex-Corpovex -tercer cisne negro cambiario-.
Estamos en pleno desarrollo del cierre del primer ciclo del control de cambio donde como lo define Gramsci, lo viejo no termina de morir -Cadivi/Control de Cambio- y lo nuevo no termina de nacer -Cencoex-Corpovex/Control absoluto del comercio exterior y de la inversión- es por ello que cuando el ministro Rafael Ramírez habla de que para finales del 2014 habrá una unificación cambiaria y un nuevo mecanismo cambiario definitivo. Muchos sueñan con un libre mercado, pero será lo contrario aunque en su etapa inicial genere la falsa ilusión de un mecanismo más dinámico y fluido.
El Sicad (1 y 2) no es otra cosa que una “lotería” de racionamiento de divisas en la que el Estado decide cuándo, cómo y a quién dar. Y así no se puede planificar. Es por ello que el análisis de la normativa cambiaria y su evolución vs el Plan de la Patria señala que lo que se va a modificar son los mecanismos de pago del Cencoex, en donde harán “Ctrl-Alt-Del” a Cadivi (tratando de borrar los dolores de cabeza que este ente causa de tanto guiso cambiario), para unificar la tasa de cambio 6,30-Sicad 1 y nacerá una operatividad hibrida de estos dos sistemas. Inicialmente muchos se alegrarán, pero cuando caigan en cuenta de la realidad observarán que cada día se minimizarán las importaciones. Para acceder a las divisas habrá un Registro Único y el Estado determinará las prioridades bajo la modalidad de listas con un plan de importaciones en el Estado pasará a ser el gran comercializador y proveedor de las empresas domésticas mediante Corpovex, desplazando poco a poco los demás mecanismos de acceso a las divisas hasta llevar a su mínima expresión el acceso directo por parte del importador.
La verdadera razón de ser del Sicad 2 es una apertura a la oferta, de allí que se irá materializando de manera pausada ¿Bajará la tasa? ¿Acaso eso sería prudente para los inversionistas de proyectos petroleros/gasíferos que requieren bolívares?
De esta forma se implementaría el paquetazo económico táctico sin afectar el modelo económico socialista, en el que cada palabra del acertijo es clave para armar correctamente el rompecabezas cambiario. La unificación cambiaria es parte de las tácticas para la consolidación revolucionaria.
La unificación cambiaria solo es una devaluación disfrazada de neoliberal para radicalizar la economía socialista del Proyecto Simón Bolívar.